Generalmente escuchamos música como un sonido de fondo mientras hacemos otras cosas.
Hoy te propongo algo diferente: abrir la mirada a lo que significa meditar.
Mindfulness, o atención plena, consiste en estar plenamente presentes con la experiencia tal y como es, sin juzgarla, sin analizarla y sin intentar cambiarla. Es un estado en el que la mente deja de esforzarse por resolver, controlar o alcanzar algo. Simplemente descansa en el momento presente.
Y aquí todo puede convertirse en una práctica de atención: seguir la respiración, sentir el contacto del cuerpo con la silla, escuchar los sonidos del entorno... o dejarse envolver por una melodía.
Por eso te invito a dedicar unos minutos solo para ti. Siéntate en una postura cómoda, ponte los auriculares y permite que la música sea el único lugar donde repose tu atención. No tienes que hacer nada más. Solo escuchar.